Canadá como destino, Neuquén como deuda: la mochila política de Crexell

La exsenadora inició en el Senado el camino hacia una embajada, pero en su provincia la siguen señalando por haber acompañado una medida que afectó de lleno a los trabajadores.
19/03/2026Neuquen DataNeuquen Data

Lucila Crexell comenzó a transitar formalmente el camino que podría convertirla en embajadora argentina en Canadá. Pero mientras en Buenos Aires se activa el mecanismo institucional para avanzar con su pliego, en Neuquén vuelve a emerger un fuerte cuestionamiento político que sigue condicionado por su respaldo al regreso del Impuesto a las Ganancias.

El expediente ya fue leído en el recinto y girado a la Comisión de Acuerdos, que deberá evaluarlo antes de elevarlo nuevamente para la votación definitiva. Aunque la designación se presenta dentro de los canales formales del Senado, lo que rodea el caso excede por mucho la cuestión administrativa.

En la provincia, Crexell continúa siendo asociada al voto que acompañó la Ley Bases y habilitó la restitución de Ganancias. Esa definición tuvo un efecto especialmente fuerte en Neuquén, donde miles de trabajadores de sectores con altos salarios volvieron a quedar alcanzados por un tributo históricamente resistido.

La reacción provincial no se limitó a una crítica pasajera. Para muchos, ese voto fue la evidencia de que la dirigente dejó de defender los intereses concretos de Neuquén y eligió ubicarse del lado del poder central, aun a costa del impacto económico sobre los ingresos de los asalariados.

Con ese antecedente, la chance de ocupar una embajada fue interpretada por amplios sectores como una suerte de compensación política. No hay pruebas públicas que confirmen una negociación de ese tipo, pero la percepción ya se instaló y funciona como parte central del rechazo que rodea su nombre.

De este modo, la discusión parlamentaria adquiere un contenido mayor. La eventual llegada de Crexell a Canadá no sería leída solamente como un ascenso diplomático. En Neuquén, podría quedar sellada como la confirmación de que una decisión impopular tuvo premio.