De mafioso en el lavadero a denunciante imaginario: el show no se detiene

Mientras cuenta los días para ir a la cárcel por robarle a los planes sociales, Alfredo Cury acusa al intendente de Huincul basándose en una febril hipótesis propia.
28/07/2026Neuquen DataNeuquen Data

En el insólito manual de derecho que parece consultar Alfredo Cury, las pruebas son un detalle secundario y la realidad es optativa. Su reciente embestida contra Claudio Larraza y Alejandro Cancio rozó lo cómico cuando se descubrió que el pedido de juicio político carece de datos concretos y está armado sobre pura especulación jurídica. El impresentable exabogado del Estado redactó una acusación en tiempo condicional, convirtiendo una hipótesis de Cury en su nuevo estandarte para ver si alguien le dedica dos minutos de aire.

Este accionar repetitivo demuestra que el exabogado ya no sabe qué hacer para arañar algo de protagonismo mediático. Tras haber agotado el crédito social en la capital provincial, vaga por los municipios buscando cualquier rendija por donde meterse a mendigar espacio periodístico. No obstante, presentar un escrito judicial basado en el "habrían hecho" o el "podrían haber dispuesto" no hace más que ratificar su condición de payaso mediático en busca de una cámara que lo rescate del olvido.

Resulta difícil tomar en serio la moralina de quien fue formalmente exonerado del Estado tras comprobarse su participación en el desvío de fondos públicos. La investigación confirmó que formaba parte de una red orientada a saquear las arcas estatales mediante tarjetas de débito para quedarse con 153 millones de pesos de los planes sociales. Mientras ejercía como agente estatal y defendía al cabecilla Ricardo Soiza, Cury no tuvo empacho en beneficiarse personalmente del dinero que debía ir a familias necesitadas.

Por si fuera poco, su legajo público incluye bochornosos capítulos dignos de una película de clase B, como aquel recordado episodio donde actuó como un verdadero mafioso en un lavadero de autos. Con semejante prontuario y una condena a prisión efectiva sobre la cabeza, la ciudadanía neuquina le bajó el pulgar definitivamente. Todos saben que, apenas el fallo quede firme, el destino inevitable del exabogado será el calabozo donde tendrá que ir preso.

Sin mercado en Neuquén capital por estar totalmente quemado e imputado, Cury emprendió una gira de cabotaje hacia Plaza Huincul creyendo que nadie conoce su pasado. Sin embargo, su intento por hacerse unos pesos montar un nuevo escándalo volvió a fallar estrepitosamente. La jugada le salió por la culata y quedó nuevamente expuesto como un fabulador que depende del circo y la mentira para ocultar su inocultable decadencia moral.